Precios del petróleo y subsidios de la energía: el caso de África subsahariana

Las reformas en algunos países principalmente exportadores de petróleo, sumadas al descenso de los precios de los combustibles registrado desde 2014, han reducido la magnitud de los subsidios a los combustibles en África subsahariana. Dichos países deben redoblar las medidas para proteger esos ahorros en vista del reciente aumento de los precios internacionales de los combustibles.

Los subsidios universales a los combustibles y la energía han sido prevalentes en África subsahariana, pero presentan importantes desventajas: tienden a beneficiar a los ricos más que a los pobres, propician el consumo excesivo de combustible y desplazan el gasto público más productivo. 

En el siguiente gráfico se observa que los efectos de la caída de precios del petróleo entre junio de 2014 y comienzos de 2017 fueron traspasados parcialmente a los consumidores en los países importadores de petróleo de la región; los exportadores de petróleo, como Angola, incrementaron los precios internos de los combustibles. Según una encuesta del FMI sobre los precios de los combustibles en la región, durante ese período la relación entre los precios de los combustibles al por menor y las variaciones de los precios internacionales de los combustibles (expresadas en moneda local) fue negativa en los exportadores de petróleo (−19%), ya que incrementaron los precios de los combustibles, y positiva en los importadores de petróleo (62%), pero menor que 100% dado que el traspaso de los menores precios mundiales del petróleo fue solo parcial.

En la mayor parte de la región, los precios de los combustibles son fijados por los gobiernos, ya sea discrecionalmente o mediante fórmulas de ajuste automático. Solo un tercio de los países de África subsahariana permiten el ajuste automático de los precios al por menor, en tanto que el resto fija los precios de forma administrativa. Históricamente, esta estructura de fijación de precios ha supuesto un traspaso relativamente bajo de las fluctuaciones de los precios mundiales del petróleo.

Para lograr una reforma eficaz de la estructura de precios internos de los combustibles y la energía se necesita una estrategia integral. Las experiencias de los países revelan los aspectos clave de una reforma: 1) una campaña de información; 2) aumentos de precios por etapas y graduales; 3) gasto social focalizado o inversión esencial para mitigar el impacto de la reforma en los hogares y las empresas afectadas; 4) adopción de una fórmula de fijación automática de precios; y 5) medidas paralelas para mejorar la eficiencia de las empresas estatales y la prestación de servicios.

Fuente: Oil Prices & Energy Subsidies (Blog FMI). 

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