El pago con smartphones como primer paso para no usar dinero físico ni tarjetas bancarias

Con el avance tecnológico y cada día más el uso de dispositivos móviles, aumenta la tendencia a dejar de usar dinero físico, así como las tarjetas bancarias, entramos en una nueva etapa de las criptomonedas y nuevas formas virtuales o electrónicas de pago o intercambio (véase 5 predictions for the future of payments).

Actualmente, 286 es el número de veces que cada año que el británico medio hace una compra sin efectivo. En los Estados Unidos, el número es aún mayor, 376 y en Finlandia es un enorme 448.

Por ejemplo, M-PESA ha hecho bastantes titulares desde su introducción en 2007. Después de su lanzamiento, la tecnología de dinero móvil se convirtió en el principal método de pago en Kenia, dado que su utilización plantea riesgos menores que los métodos de pago informales, el almacenamiento de dinero en forma móvil implica un menor riesgo que la del dinero en efectivo, y el uso de M-PESA para fines de pago cuesta menos que las transferencias bancarias. A partir de 2011, el 70% de la población adulta en Kenia tenía una cuenta de M-PESA (Jack y Suri 2011, 2014) y M-PESA ha contribuido a la inclusión financiera. Hay evidencia de que el uso de dinero móvil aumenta el uso de las cuentas de ahorro formales y permite la distribución de riesgos más eficaz. En una investigación reciente, se muestra otro importante canal a través del cual el dinero móvil puede mejorar el desarrollo económico. Es decir, al permitir un acceso más fácil a grandes cantidades de crédito comercial, el dinero móvil permite a las empresas una mayor producción, con importantes repercusiones macroeconómicas.

Véase el Caso de Estudio en Kenia (incluye bibliografía): How mobile money is driving economic growth.

Aunque para algunos, les pueda parecer extraño que esto este sucediendo en África, en realidad no es de extrañar, ya que en África existen más teléfonos móviles y smartphones que servicios de agua potable por habitante, esto se debe, al alto coste de habilitar pozos y conducir el agua dentro del continente (infraestructura y las distancias), así como purificarla o potabilizarla (el agua en este continente suele encontrarse sumamente contaminada).

Las predicciones señalan que para el año 2025, el 90% de nosotros va a utilizar los smartphones. Para el 2017 se cree que ya será el 50% de la población mundial.

La tendencia del uso del smartphone no solo se limita a los países desarrollados - en Kenia el año pasado, el 67% de las ventas de teléfonos móviles eran smartphones, y se ha pronosticado que el África subsahariana tendrá más de la mitad de mil millones de usuarios de teléfonos inteligentes en 2020. El siguiente gráfico ofrece una visión general de los países que ya están en camino de convertirse en móvil por primera vez:

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