Qué pasó con la bolsa china

La semana pasada, los medios han dado mayor cobertura a la crisis de Grecia, poco se ha informado sobre lo que ha pasado con la caída de la bolsa en China.

Recapitulando:

Después de Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón y la Eurozona, el jueves le tocó a China lanzar su propia 'relajacion cuantiativa'.

El motivo:

Es una relajación cuantitativa muy peculiar, porque su objetivo es apuntalar la bolsa, el principio es el mismo. El resultado, la bolsa de Shanghái se había disparado un 11%. El anuncio de la inyección de liquidez, así pues, ha frenado el desplome imparable de las bolsas chinas, entre ellas, la tercera y la quinta mayores del mundo, la de Shanghái y la de Shenzen, respectivamente, que habían caído un 30% desde su máximo histórico del 12 de junio. Unos tres billones de euros, el triple de la economía española, se habían volatilizado.

La causa:

La crisis había empezado, precisamente, por el intervencionismo y la mala regulación de los mercados chinos. Fue el 10 de junio, cuando el gigante de la información bursátil MSCI de no incluir al mercado chino en su índice MSCI World, que agrupa a las bolsas de 23 países industrializados, alegando que la estructura del mercado y la regulación chinos no tienen la solidez necesaria. Entrar en ese índice permite captar masivos flujos inversores. Y, cuando quedó claro que China no iba a formar parte de él, los fondos extranjeros, que ya estaban saliendo de China, acentuaron su huida. 

La respuesta del gobierno:
  • Pekín ha reaccionado al desplome con una intervención masiva que ha incluido obligar a los bancos a recortar los intereses que ofrecen a los depositantes,
  • Reducción de los coeficientes de caja de las entidades,
  • Disminución de los tipos de interés,
  • Orden a los intermediarios financieros de no vender acciones,
  • Prohibición las ventas a corto (cuando los inversores apuestan por la caída de un valor o un índice), y
  • Creación una línea de crédito especial de 120.000 millones de dólares (108.000 millones de euros) para que la Comisión Regulatoria de Valores prestara a los 'brokers'.
  • Por su parte, los operadores también ayudaron: La mitad de las empresas registradas en la bolsa de Shanghái habían suspendido su cotización el viernes, y los brokers habían alcanzado un 'pacto de caballeros' para no vender.

Características de la bolsa china:

En realidad, la inversión extranjera en la bolsa china es pequeña, porque Pekín ha hecho todo lo posible por controlarla. Eso es lo que explica el escaso impacto de la hecatombe bursátil fuera de China. Porque ese mercado se sostiene básicamente gracias al inmenso ahorro interno de las familias y empresas de ese país.

Pero bastó la noticia de MSCI y la salida de algunos inversores extranjeros para que el castillo de naipes se viniera abajo. Por un lado, un número creciente de empresas chinas estaban usando su valor en bolsa como garantías para conseguir créditos. Al caer su cotización, esas empresas pasaron a valer menos y, por tanto, a quedar en peligro de no poder pagar los créditos.

Pero el grueso de la inversión bursátil china es llevado a cabo por pequeños inversores, para los que la renta variable es casi como un sistema de apuestas. Ante el temor, los chinos se pusieron a vender acciones acentuando todavía más la crisis de las bolsas chinas. 

El futuro del mercado bursátil chino:

Desvelada la fragilidad del mercado bursátil chino, desalienta a los inversores extranjeros, y deja al descubierto la imperante necesidad de reformas de su sistema financiero. Aunque de momento la intervención del Estado ha ayudado a bajar la presión de esta crisis bursátil, queda pendiente reformas en los próximos años, para hacer más eficiente sus mercados financieros y entre en el grupo de mercados financieros desarrollados.

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