Un nuevo sexenio en México (2012-2018): Enrique Peña Nieto



Este sábado ha iniciado el nuevo sexenio presidencial a cargo de Enrique Peña Nieto (EPN), representante del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

México a lo largo de su historia, ha destacado por ser un país presidencialista. Sin embargo esta tendencia fue cambiando en los últimos 20 años. En 1994, cuando deja la presidencia Carlos Salinas de Gortari (último gobierno sumamente presidencialista, Salinas tenía el control de todo), sede el mando a Ernesto Zedillo (1994-2000), que en un principio político supondría un “titere” del gobierno de Salinas, pero al final, Zedillo salió más listo, saco adelante al país de una crisis económica, mantuvo el presidencialismo del PRI durante su mandato, pero al final de su mandato cedió el poder al Partido Acción Nacional (PAN), suponiendo una transición de los poderes políticos a la oposición, concretamente en manos de Vicente Fox (2000-2006).

Vicente Fox, destaco en ser un “hablador”, caracterizado por un mandato donde no se hizo nada, donde empezaron los problemas con el narco, y una economía que no destaco en nada. En resumen, un gobierno neutro económicamente hablando y por tanto, malo en una valoración general (en México se habla que Fox ha sido el peor presidente que ha tenido México y eso ya es mucho decir, porque lo ha habido muy malos). En 2006, gana nuevamente el PAN (para muchos por mano directa presidencial, llegándosele a llamar a Felipe Calderón como el presidente ilegitimo). Felipe Calderón (2006-2012), destacaría en la historia de México, como el presidente que le declaro la guerra abierta al narco, dejando una cifra de más de 100 mil muertos en el país.

México ha destacado a lo largo de su historia, por ser un país que independientemente de lo mal gestionado que ha sido política y económicamente hablando, siempre ha demostrado tasas de crecimiento económico sostenido (PIB) y generación de riqueza de unos cuantos (recordemos que Carlos Slim, empresario mexicano, es uno de los hombres más ricos del mundo). Sin embargo, existe mucha desigualdad social, altos indicadores de pobreza y un desarrollo económico que deja mucho que desear. Aún así, con la guerra contra el narco del sexenio anterior, desigualdad social y poco desarrollo económico, la economía mexicana se ha caracterizado por ser una economía “a prueba de balas”, como señalo, históricamente ha sido un país saqueado hasta la saciedad y aún así, sigue destacando como una economía importante a nivel mundial (aquí se demuestra que crecimiento no es igual a desarrollo).

Las promesas políticas de EPN (2012-2018), son acabar con la violencia en México (inseguridad incluida), bajar la tasa de desempleo (lo mismo de siempre en todas partes), desatascar las reformas necesarias para el crecimiento económico (tema bloqueado desde hace años en México), romper con los monopolios existentes (PEMEX, televisión abierta y telecomunicaciones por ejemplo), la lucha contra la pobreza (promesa muy recurrente en el discurso político mexicano).

Sobre estos aspectos, para mí es más clave quienes serán los encargados (gabinete presidencial) que el propio presidente, EPN durante su campaña demostró ser un político que deja mucho que desear, y su fuerza por desgracia, radica en viejos priistas. Si creyésemos en el discurso político, así como en los pactos y promesas firmadas ante notario de EPN, con las condiciones y las oportunidades económicas que presenta México en estos momentos, supondría un cambio radical en la economía mexicana, y ahora si, se podría traducir en un mejor desarrollo económico del país.

México es el país de las maravillas, donde hasta lo más surrealista puede pasar, pero donde la realidad no cambia. Un circo de magia y colores, que presenta una ilusión opacada por la corrupción y el poder. Esperemos que me equivoque, y que EPN resulte ser más listo que la gente que lo puso en el poder, y realmente en su mente esté cumplir con sus compromisos firmados ante notario para con los mexicanos. Y que destaque por haber sido un hombre que cambió la historia política y económica de México, y no por ser una persona que no supo mencionar tres libros entre otras peculiaridades durante su campaña presidencial y lo que haga y diga en el sexenio.

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