Cuando un blog se apaga: Por qué seguir escribiendo en la era de la inmediatez
La semana pasada recibí con pesar la noticia del cese de actividad de "Nada es Gratis" (NeG), el blog de economía de referencia en español. Para quienes nos dedicamos a la divulgación, NeG ha sido una fuente inagotable de rigor y análisis, y confieso que su despedida me ha generado una profunda tristeza. Sus publicaciones no solo eran interesantes; eran necesarias.
Mantener un blog hoy en día no es una tarea sencilla. Quienes escribimos lo hacemos por el deseo intrínseco de compartir conocimiento. En mi caso, este espacio funciona como un compendio de intereses personales y profesionales que me exige una actualización constante para ofrecer contenido de valor a mis lectores.
Últimamente, he sido testigo de cómo muchas fuentes de calidad desaparecen por las mismas razones que expone el equipo de NeG. Yo mismo he evaluado la posibilidad de migrar hacia formatos como el vídeo o el podcast. Sin embargo, tras un análisis honesto, mi conclusión es negativa: para quien no busca la "monetización de la influencia", producir contenido audiovisual de alta calidad requiere una inversión de tiempo significativamente mayor que la redacción semanal.
El desafío actual es cultural: vivimos en la economía de la atención, donde el interés suele diluirse pasados los cinco minutos. En un ecosistema dominado por el entretenimiento rápido y el consumo efímero, leer un artículo en profundidad parece haberse convertido en un acto de resistencia.
No obstante, el objetivo de este blog ha sido —y seguirá siendo— servir como una fuente fiable de divulgación y actualidad para el ámbito educativo y académico. Mi intención es mantener vivo este espacio mientras el tiempo lo permita y, sobre todo, mientras existan lectores que busquen en la palabra escrita un refugio de reflexión.
Número de visitas al blog desde julio de 2010 hasta el 28 de febrero de 2026
Este proyecto nació el 27 de octubre de 2008. Desde julio de 2010 hasta este mes de marzo de 2026, hemos registrado casi 1.56 millones de visitas. Estas cifras son, ante todo, una responsabilidad que asumo con gratitud.
Escribir es, en última instancia, una apuesta por la permanencia. Mientras el mundo exterior acelera y el contenido se vuelve desechable, aquí seguiremos apostando por el dato y el análisis. Porque hay ideas que no caben en un vídeo de sesenta segundos y reflexiones que merecen ser leídas con calma.
Gracias a cada uno de ustedes por ser el motor de estos 1.56 millones de encuentros. Mientras ustedes sigan ahí, buscando entender el mundo un párrafo a la vez, este blog seguirá teniendo una razón para existir.
Sigamos leyendo, sigamos pensando.




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