EE. UU., China y Europa ante la post‑globalización: talento, tecnología y nuevas asimetrías
En un post anterior, se discutió la situación, donde China acelera en robotaxis y doctorados STEM mientras EE.UU. le pone freno. En el post del día de hoy, analizaremos cómo se está desarrollando la nueva realidad económica de EE.UU., China y Europa en un marco de economía Trump 2.0 y post-globalización.
En nuestra primera visualización panorámica, tenemos una comparativa de la industria tecnológica por número de empresas y su valuación de mercado.
Fuente: The Big Picture
Lo primero que se puede observar es que la industria tecnológica en EE.UU. es enorme, y la participación de Europa es muy pequeña al respecto. Pero también se pueden hacer otras lecturas e interpretaciones de esta visualización. Por una parte, por número de empresas tecnológicas, China (162) y Europa (107) poseen más que EE.UU. (90). Por otra parte, la valuación de las empresas norteamericanas (2.53 trillones de dólares) podrían estar sobrevaluadas con respecto a las chinas (702.46 billones de dólares) y a las europeas (333.38 billones de dólares).
Pero volviendo a los datos, vamos a partir que EE.UU. tiene un mercado financiero más desarrollado y sus empresas encuentran más fácilmente acceso a mayor financiación con respecto a el mercado europeo y el asiático. Otro detalle importante a destacar es que Europa posee una cultura empresarial reacia al riesgo y unas regulaciones complejas que han frenado la innovación en el continente.
En anteriores posts en este blog, hemos sido testigos que la política económica Trump 2.0 se ha caracterizado por desincentivar las políticas de desarrollo científico en los EE.UU.. Por el contrario, la respuesta de China ha sido la de una mayor financiación para la educación en matemáticas, ciencias e idiomas extranjeros; mayor gasto federal en I+D; contratación de talento extranjero; y reducción de barreras arancelarias.
Alex Tabarrok escribe en Marginal Revolution:
Un ejemplo notable es la nueva visa K de China para ciencia y tecnología. Los titulares de visas K pueden participar en intercambios en áreas como educación, cultura, ciencia y tecnología, así como en actividades empresariales y comerciales relevantes. Las solicitudes de visas K no requieren una invitación por parte de un empleador o entidad nacional, y el proceso de solicitud también será más ágil. La decisión busca facilitar la entrada de jóvenes talentos extranjeros en ciencia y tecnología a China y promover la cooperación internacional y los intercambios entre jóvenes profesionales en ciencia y tecnología.
Mientras que EE.UU. enfrenta una escasez de trabajadores con alto coeficiente intelectual; sin embargo, en lugar de considerar el talento internacional como un recurso, cada inmigrante se considera una amenaza. Hoy en día, puede llevar meses o incluso años tan solo conseguir una entrevista para visitar Estados Unidos. Al mismo tiempo, están deportando a estudiantes internacionales, haciéndolos sentir mal recibidos, recortando la financiación para la investigación y, como resultado, perdiendo terreno en la competencia por el talento académico.
Atraer talento global no es el punto fuerte de China; los mejores del mundo preferirían unirse a Estados Unidos. Pero si Estados Unidos abandona la apertura que durante tanto tiempo ha sustentado su excepcionalismo, desperdiciará una de sus mayores ventajas (Marginal Revolution).
En nuestra siguiente figura, se muestra el Top 10 de empresas e instituciones dominan las solicitudes de patentes de IA generativa:
Fuente: Bloomberg
Primeramente, nótese que en el Top 10 no aparecen ni empresas ni instituciones europeas. Segundo, hay sólo empresas estadounidenses y mayormente universidades chinas en este top. Aspectos que van muy en sintonía con lo que hemos comentado anteriormente (el autosabotaje europeo y la competencia global por el talento en las universidades e institutos de investigación chinos).
En el artículo titulado Interdependencia armada: las redes económicas como instrumentos de poder, se realiza un análisis de la geopolítica actual (un poco de lo que hemos hablado en este post). Donde se destacan los disparos al pie por parte de los EE.UU., el aprendizaje acelerado de cómo hacerlo de China, y la voluntad insuficiente en Europa con más ejemplos.
Finalmente, retomando el tema sobre los efectos de la guerra arancelaria, tenemos que:
El análisis de Funcas señala: Sorprende, por otra parte, el dinamismo de los intercambios con un conjunto heterogéneo de países o regiones, entre los que destacan Reino Unido, África, Oriente Medio, India, Vietnam y algunas economías de América Latina... nuestras exportaciones hacia el “resto del mundo” (que engloba el total no comunitario, a excepción de EE. UU. y China) aumentaron un 7,2% en el segundo trimestre, y el rebote alcanza el 14% desde inicios del año pasado. Exportamos hacia ese grupo de países casi diez veces más que a EE.UU., evidenciando los beneficios que aportaría un estrechamiento de las relaciones con estados o bloques comerciales que comparten la aspiración a una relación basada en la regla de derecho.
La cooperación es la clave
El texto concluye que en el caso europeo conviene reforzar los contrapesos que se desprenden de las tendencias más recientes, tanto en términos de integración europea como de acercamiento a otros bloques comerciales en base a principios de reciprocidad, ayudando a mitigar la inquietante vulnerabilidad de Europa.
Cómo citar esta entrada del Blog:
Zorrilla-Salgador, J.P. (2025). EE. UU., China y Europa ante la post‑globalización: talento, tecnología y nuevas asimetrías. Blog El Analista Económico-Financiero, 01/09/2025. Recuperado de [link post]
Hasta aquí el post del día de hoy y recuerda que puedes seguirme en X y mantenerte informado de lo último de ciencia, tecnología e innovación en el mundo de la economía y las finanzas.



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