México y la segunda derivada del talento: no basta con formar desarrolladores, hay que construir mercado



La comunidad mundial de desarrolladores se ha expandido rápidamente en los últimos cinco años. Donde, la India se ha posicionado como uno de los mayores centros de desarrollo del mundo, superada únicamente por Estados Unidos.

La tabla que se muestra a continuación clasifica las 10 mayores comunidades de desarrolladores del mundo en 2025 utilizando datos de GitHub. Asimismo, compara su tamaño con el de 2020 y muestra la rapidez con la que ha crecido cada comunidad.


Ahora bien, la información presentada por Visual Capitalist —una pieza patrocinada por Adobe, conviene decirlo— ordena las diez mayores comunidades de desarrolladores de 2025 con datos de GitHub. Estados Unidos encabeza con 28 millones, frente a los 10,2 millones de 2020; India es segunda con 21,9 millones partiendo de 4,5; China tercera con 10,7; Brasil cuarto con 6,9 y Reino Unido cierra el top cinco con 4,9 millones. Japón, Alemania e Indonesia se mueven entre 4,4 y 4,5 millones, y Rusia y Canadá completan la lista con 4,2 y 3,5. 

Pero el ranking es la parte aburrida. La historia está, por así decirlo, "en la segunda derivada": India creció a una tasa anual compuesta del 34,4% en cinco años, con Brasil (33,3%) e Indonesia (33,2%) pisándole los talones, mientras China se quedó en un 10,8%. La propia proyección apunta a que India superará a EE. UU. hacia 2028. China no es que crezca poco: es que su ecosistema vive parcialmente fuera de GitHub. Eso ya es una pista de lo que estamos midiendo realmente.

Estos datos muestran una imagen panorámica -muy general- ya que utiliza solo datos de GitHub- por lo que, los datos en la tabla muestran en realidad es: la alfabetización digital y adopción de una plataforma como es GitHub, no la capacidad productiva de una industria propiamente dicho. No obstante, es un dato valioso, ya que nos dice dónde hay más gente gente aprendiendo a programar.

¿Dónde se encuentra México?

Es importante, destacar que, aunque México, que no aparece en el Top, es el segundo mercado de talento tecnológico de América Latina, por detrás de Brasil.

Por tanto, quizá la pregunta no debería ser solamente por qué México no está en el top 10, sino qué tendría que suceder para que un país con una población de más de 130 millones de habitantes pudiera convertirse en uno de los grandes hubs tecnológicos mundiales. La proximidad al mercado estadounidense, el nearshoring, el crecimiento de la economía digital y la disponibilidad de talento pueden jugar a su favor; pero convertir ese potencial en un ecosistema tecnológico de primer nivel requiere también inversión, formación, infraestructura, empresas capaces de absorber ese talento y mejores oportunidades profesionales.

El diagnóstico, en tres puntos:
  • No es un problema de oferta de talento. México gradúa una proporción de ingenieros alta para su nivel de renta. El cuello de botella está en la demanda interna.
  • Es un problema de mercado doméstico. Brasil construyó campeones digitales propios —Nubank, Mercado Libre, iFood, el Pix del banco central— que generan demanda local de ingeniería a escala. México orientó históricamente su industria tecnológica hacia la manufactura y el ensamblaje, no hacia el producto de software.
  • Es un problema de fuga estadística, además de fuga de cerebros. Por proximidad y huso horario, el mejor talento mexicano acaba contratado en remoto por empresas estadounidenses. Parte de esa contribución se registra —literalmente— bajo bandera equivocada.
En definitiva, contar desarrolladores es importante, pero quizá sea todavía más importante preguntarse qué hacen esos desarrolladores, para quién trabajan y dónde se genera el valor económico de su trabajo.

El ranking de GitHub nos muestra dónde está creciendo la comunidad de desarrolladores, pero no necesariamente dónde están los grandes ecosistemas tecnológicos. Entre ambas cosas existe una diferencia fundamental: tener talento tecnológico es una condición necesaria, pero no suficiente para construir una industria tecnológica competitiva.

Para México, el reto parece estar precisamente en cerrar esa brecha: transformar una importante disponibilidad de talento, una posición geográfica privilegiada y la creciente demanda de nearshoring en empresas, productos, innovación y empleos tecnológicos de alto valor añadido.

Porque la verdadera pregunta no es solamente cuántos desarrolladores tiene un país, sino cuánto valor es capaz de generar con ellos y cuánto de ese valor termina quedándose dentro de su propia economía.

Cómo citar esta entrada del Blog:

Zorrilla-Salgador, J.P. (2026). México y la segunda derivada del talento: no basta con formar desarrolladores, hay que construir mercado. Blog El Analista Económico-Financiero, 28/09/2026. Recuperado de [link post]

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