El impacto de la guerra en Oriente Medio en la economía
Las palabras claves de moda son "la guerra en Irán" y "el estrecho de Ormuz", pero pocos pueden visualizar realmente la magnitud y las consecuencias del problema al que nos enfrentamos a corto y mediano plazo.
Un mundo sin energía
En la siguiente figura se muestra cómo era el flujo de buques cisterna que pasaban por el estrecho de Ormuz antes y después del conflicto
Fuente: FMI
Por ley de la oferta y la demanda, a menor oferta de petróleo, mayor será el precio por barril, tal y como se muestra en la siguiente figura:
Fuente: FMI
No obstante, los precios no me preocupan tanto como el problema que nos ilustra la primera figura: el desabastecimiento, no sólo de gasolina, sino de todo lo que implican los diversos derivados del petróleo.
Los flujos del petróleo del Golfo Pérsico y el Sudeste Asiático
Fuente: Mirror
Aquí, algunos ejemplos de las cosas que podríamos llegar a ver:
- El último cargamento de queroseno para Europa llega el 9 de abril: el riesgo de vuelos cancelados este verano.
- Bruselas urge a recortar demanda energética y avisa de que no habrá vuelta a la normalidad a corto plazo.
- ¿Cuánto tiempo queda para que se acabe el petróleo en España?
El problema es que hasta ahora el mundo ha ido tirando de reservas y de los barriles que andaban navegando en alta mar, pero ya muchas economías empiezan a racionar la gasolina (Eslovenia, entre otros) o escasear el gas natural licuado (India, entre otros).
Fuente: El País España
Por lo que ya está completamente afectada la cadena de suministro, y como ya pasó durante la crisis del covid, si el problema se solucionara esta semana, tendrían que pasar algunas semanas para que se vuelva a reestablecer "la normalidad". Sin embargo, este tipo de situaciones suelen tener un comportamiento de tipo exponencial, entre más dure el conflicto, más tiempo llevará el regreso a "la normalidad" antes de la guerra en Irán.
La importancia de la gestión integral de riesgos
En cuanto a la disrupción de las cadenas de suministro, las grandes empresas logísticas y/o países que hayan aprendido la lección durante la pandemia del covid, tendrían que tener un plan resiliente en estas situaciones extremas (que por desgracia cada día serán más frecuentes).
En el caso de los países más preparados, algunos contarán con reservas de petróleo y/o verán los beneficios de contar con una matriz energética, con un importante porcentaje, basada en energías renovables y la importancia de las políticas de fomento en pro de los automóviles eléctricos. Por ejemplo, China que lleva años preparándose para una crisis energética mundial y ahora está cosechando los frutos de su esfuerzo.
Los países exportadores de petróleo no pertenecientes a la región de Oriente Medio, en estos momentos, tienen las de ganar, y deberían de aprovechar la ventaja de la subida de los precios del petróleo y la inversión en infraestructuras para un futuro con mayor riesgo que demanda una mayor resiliencia.
Pero ojo, que ni el país más preparado para cualquier eventualidad, es inmune a los riesgos, simplemente estamos hablando de mitigarlos, es decir, sortear los problemas de mejor manera y recuperarse lo más rápido posible.
Hasta aquí el post del día de hoy y recuerda que puedes seguirme en X y mantenerte informado de lo último de ciencia, tecnología e innovación en el mundo de la economía y las finanzas.
¡Hasta la próxima!






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