Opinión

Hace unos días leí una interesante columna de opinión, que reproduzco de manera integra.

RANDOLPH REVOREDO CHOCANO: "El Dolor de Krugman", Diario de Avisos, Lunes 23 de febrero de 2009.

El dolor de Krugman En un artículo de The New York Times la semana pasada, Paul Krugman se pregunta: “¿Quién acabará con el dolor?” Trata de comparar esta crisis con las ocurridas en generaciones pasadas. Menciona la famosa Gran Depresión por sus importantes similitudes con lo que está pasando; entonces hubo una burbuja bursátil, luego crediticia, posteriormente el crash, finalizando la era con una prolongada era de elevado paro.
Aquella crisis finalizó con la reactivación económica que supuso el inicio de la Segunda Guerra Mundial, cosa que, dice Krugman “no vamos a querer emular” para salir de ésta. No estoy tan seguro que entonces como ahora sea una cuestión de querer hacerlo; una cosa fue llevando a la otra y pasó lo que pasó. Que nadie apueste a que las circunstancias no puedan volver a repetirse, una cosa lleva a la otra (ya se han dado dos pasos: se ha disparado el desempleo y comienzan los nacionalismos económicos).
El profesor Krugman pregunta cómo se saldría de esta situación. Él no lo sabe. Antes proponía ideas, incluso con la impunidad descalificatoria que le daba un recién ganado Premio Nobel de Economía. Ya le noto menos entusiasta e incluso remite al “mercado” y la demanda doméstica es la que terminará tirando del carro americano. Su entusiasmo se le vio bastante golpeado cuando las recetas utilizadas por el Gobierno británico no funcionaron, siendo éstas las que él sostenía para el Gobierno americano; la libra hoy es la sombra de lo que era hace años como efecto de la huida de capitales: ahora Reino Unido parece estar demasiado cerca de Islandia como para fiarse.
Conecto esto con un artículo reciente en el que se menciona al Tesoro americano: según cálculos, si los impagos de toda la basura que compra a los bancos llega al 2% pasaría a ser insolvente, pudiendo solo ser viable gracias a la reservas de oro con las que cuenta. A esto agréguese la nota que Krugman hace bien en destacar en el antes mencionado artículo: los miembros del comité de la Reserva Federal creen que el paro permanecerá sustancialmente por encima de niveles sostenibles al menos hasta el año 2011 y unos pocos de los gobernadores de los bancos centrales estatales cree que pasarán más de cinco años antes de que se vuelva a los niveles de empleo y producción necesario para generar crecimiento.
No quiere Krugman terminar de reconocer que el subconsciente le traiciona, porque él mismo al preguntarse “quién” no ve en el presidente Barack Obama a la persona que muchos esperaban, incluyéndose él mismo. Mucha gente esperaba un líder de sangre, sudor y lágrimas, no un Chamberlain, como ingeniosamente apostilló un analista del mercado bursátil de Wall Street.
No en vano cuando Geithner, el nuevo ministro de Hacienda americano -que allí se llama secretario del Tesoro-, hizo público su plan de ayuda a los bancos las bolsas mundiales se hundieron rompiendo los mínimos generados en el pánico de septiembre del año pasado y entraron en barrena; una caída que no vislumbra final: nadie se atreve hoy día a señalar un piso una “tocada de fondo”. Solo dijo vaguedades y más de lo mismo. Nada de medidas audaces.El dolor de Krugman será mucho más de lo que se está viendo. Impactante ha sido el titular de fin de semana del diario electrónico Marketwatch: “El credit crunch puede sólo estar empezando, dice Standard & Poor”. Es de la noticia más desbordante que he tenido la oportunidad de leer esta semana. Los datos son sólidos, pues son de la propia Reserva Federal: con la inyección del Plan Paulson, los bancos no solo lo han prestado -contra la percepción generalizada de lo contrario-, sino que prácticamente las operaciones crediticias que se han generado son renovaciones de pólizas de crédito y similares, pero no se ha hecho nuevas operaciones, porque no hay demanda de ello.
Standard & Poor, una otrora muy prestigiosa y controvertida agencia de ratings -algo culpable de los activos tóxicos famosos-, dice que la contracción del crédito no ha hecho más que dar sus primeros pasos de bebé. Contrario a lo que se cree, es la brutal caída en la producción la que generará los mayores males.
Una empresa que se apalanca -se endeuda- en época de expansión gana más dinero con el mismo capital invertido, pero como todo tiene sus más y sus menos, el riesgo está en que ocurra una caída en la demanda, pues ese elemento multiplicador se te vuelve contra ti.
Es lo que pasa ahora, por eso las multinacionales del motor piden agonizante auxilio, por eso las constructoras y promotoras españolas caen como moscas, por eso millones de consumidores están atrapados y enjaulados entre barrotes de deuda hipotecaria. Es el dolor de Krugman.
Ahora que parece deshacerse la ilusión de un Churchill negro americano, que los planes de rescate no han funcionado, que los planes de estímulo a la economía que todos sabemos es para evitar desórdenes y saqueos, ahora que sabemos que el credit crunch solo está desperezándose de un largo sueño, que sabemos que al menos hasta 2012 no hay que esperar absolutamente nada en cuanto a creación de empleo, que sabemos que aquellos que han tomado buenas y sanas decisiones económicas, como endeudarse hasta donde pueden, como no vivir por encima de sus posibilidades, ser austeros, ahorradores y sacrificarse, todos aquellos -todos- van a pagar los platos de una gran minoría estúpida consumista e irresponsable mediante unos impuestos más onerosos, posible inflación y/o devaluación de su moneda.
El tiempo es oro; la vida, sufrimiento.
De lo anterior, quiero agregar dos cosas:
1. Yo era también de la idea, sobre las políticas económicas de Reino Unido eran las mejores... ahora lo más viable es la creación de ese famoso banco malo o la nacionalización de la banca (según el país claro esta).
2. Ante esto, de momento, la opinión de los expertos en economía es un tanto catastrofista; al parecer la crisis será más larga de lo que se creía (y sus efectos variaran según el país también, habrá unos más afectados que otros)

Comentarios

SANCHOFATAL ha dicho que…
hola, que tal, sr, zorrilla acabo de leer el articulo "el dolor de krugman" y me dá la impresión que no hay manera de definir a ciencia cierta quien posee el pronostico mas acertado para saber cuando repuntará la economía y logrará posibilidades de crecimiento, unos dicen 2010 otros 2012 y seguimos viendo con asombro la caída libre de los indices en todo el mundo, me parece conservador aunque duela decir que apenas es el comienzo de una muy dura jornada ya que creo es lo suficientemente amplio, para decir que es probable.